Bienvenido a mi espacio personal, en él encontrarás las reflexiones, vivencias e inquietudes de un trianero lejos de su tierra. Un lugar para hablar de sentimientos, para informar,un lugar reservado para la información,música, humor, aquí verás reflejada mi pasión por Sevilla, por su Semana Santa.Aquí tenéis mi rincón, mi corazón y mi alma,podéis entrar,hay sitio para todos.
domingo, 16 de julio de 2017
sábado, 15 de julio de 2017
CABALGATA DE LAS FIESTAS DE AGUADULCE 2017
Cómo cada 14 de julio, la cabalgata infantil y las academias de baile de Aguadulce recorren las calles de la localidad llenándolas de música y colorido durante las fiestas en honor a su patrona la Virgen del Carmen.
Ángel Trianero
viernes, 14 de julio de 2017
PREGON FIESTAS EN HONOR A NTRA SRA DEL CARMEN,PATRONA DE AGUADULCE 2017.
En este post, os comparto el acto de inauguración de las fiestas en honor a la patrona de Aguadulce(Almería), Ntra Sra del Carmen,y en el que podéis conocer el origen y la historia de esta pequeña localidad del poniente almeriense,de la mano de su párroco, D.Antonio.
Ángel Trianero
sábado, 8 de julio de 2017
viernes, 7 de julio de 2017
EL JUEGO DE LA PAELLA
¡Hola Amigos!, hacía tiempo que no me dejaba caer por estos lares,pero la verdad es que la ocasión lo merece,y lo hago para compartir este juego que propone mi amiga de Facebook, Celeste MA, me parece absolutamente genial, disfrútenlo.
Si comes de la #Paella, debes saber:
La paella es como una caja de quesitos en porciones.
Los jugadores están distribuidos alrededor de la paella de forma equidistante
A cada jugador le corresponde solo el quesito que tiene delante de sus narices.
El cubierto oficial del juego es la cuchara de metal o madera.
Si el jugador quiere exprimir limón en su área, deberá tener autorización verbal de sus dos vecinos, a los que procurará no salpicar.
El juego comienza cuando el macho dominante de la manada dice "Vinga que es gela l'arròs!" (Tr.: ¡Venga, que se enfría el arroz)
Si la paella está buena, el elogio al cocinero se hará de forma intermitente cada dos cucharadas durante toda la comida.
Los tropezones que hay en cada sector son propiedad del jugador titular de ese espacio. Si algún elemento integrado en su zona no es del gusto del jugador lo depositará delicadamente en el centro de la paella para que lo disfrute otro jugador.
Las piezas de carne cuando salen de la paella no pueden volver, ni por partes, ni en los huesos.
Si alguien invade el espacio de otro jugador sin permiso, será amonestado, a la segunda oirá aquello de "eres un poc fill de puta" (Tr.: Eres un poco malandrín) y tendrá que pagar los carajillos.
Se entiende que un jugador abandona, cuando apoya la cuchara en el borde del caldero y dice "Estic fart, ja no puc més!" (Tr.: Estoy harto, no puedo más) En ese momento su zona queda franca y puede ser ocupada.
Queda terminantemente prohibido girar la paella para acceder a otro punto donde aún queda arroz.
Si la paella baila alguien deberá coger del asa para estabilizarla. El/los jugador(es) que se ocupen de este cometido recibirán elogios del resto, que se emplearán a fondo para mantener siempre llena la copa de vino del esforzado estabilizador durante toda la comida.
Cuando se toca hierro con la cuchara, en las postrimerías de juego, los valencianos se enfrentan al "#Socarrat", es un momento glorioso donde el nerviosismo cunde. El frenesí es tal, que aquello parece a una prospección petrolífera. Los que no participan en el festín deben relajarse y esperar el postre.
A cada jugador le corresponde solo el quesito que tiene delante de sus narices.
El cubierto oficial del juego es la cuchara de metal o madera.
Si el jugador quiere exprimir limón en su área, deberá tener autorización verbal de sus dos vecinos, a los que procurará no salpicar.
El juego comienza cuando el macho dominante de la manada dice "Vinga que es gela l'arròs!" (Tr.: ¡Venga, que se enfría el arroz)
Si la paella está buena, el elogio al cocinero se hará de forma intermitente cada dos cucharadas durante toda la comida.
Los tropezones que hay en cada sector son propiedad del jugador titular de ese espacio. Si algún elemento integrado en su zona no es del gusto del jugador lo depositará delicadamente en el centro de la paella para que lo disfrute otro jugador.
Las piezas de carne cuando salen de la paella no pueden volver, ni por partes, ni en los huesos.
Si alguien invade el espacio de otro jugador sin permiso, será amonestado, a la segunda oirá aquello de "eres un poc fill de puta" (Tr.: Eres un poco malandrín) y tendrá que pagar los carajillos.
Se entiende que un jugador abandona, cuando apoya la cuchara en el borde del caldero y dice "Estic fart, ja no puc més!" (Tr.: Estoy harto, no puedo más) En ese momento su zona queda franca y puede ser ocupada.
Queda terminantemente prohibido girar la paella para acceder a otro punto donde aún queda arroz.
Si la paella baila alguien deberá coger del asa para estabilizarla. El/los jugador(es) que se ocupen de este cometido recibirán elogios del resto, que se emplearán a fondo para mantener siempre llena la copa de vino del esforzado estabilizador durante toda la comida.
Cuando se toca hierro con la cuchara, en las postrimerías de juego, los valencianos se enfrentan al "#Socarrat", es un momento glorioso donde el nerviosismo cunde. El frenesí es tal, que aquello parece a una prospección petrolífera. Los que no participan en el festín deben relajarse y esperar el postre.
Ángel Trianero
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